10 ERRORES a la hora de tener SEXO

Hoy vamos a hablar de los errores más comunes que tenemos al practicar sexo. Los errores sexuales no solo se limitan a gritar el nombre de un/a ex durante el orgasmo o a contestar el teléfono cuando tu y tu pareja ya estáis al lío. Echemos un vistazo a los 10 errores sexuales más graves y habituales que miles de personas en todo el mundo continúan cometiendo. ¿Reconoces alguno?

Mala higiene personal

Si no te molestas en mantener siquiera tus áreas íntimas tan limpias como te sea posible, lo más seguro es que tu pareja no disfrute del sexo contigo tanto como te crees. Pronto comenzará, si es que no lo ha hecho ya, a poner excusas para no visitar ciertas “áreas” en absoluto. Por lo tanto, trata de ducharte regularmente y, por favor, por lo que más quieras, mantén tus partes impolutas, no hace falta ni decirlo, es un requisito básico.

 

Creer en Mitos Sexuales

Creer que deberías tener sexo como una estrella porno o ser el próximo Christian Grey o Ana Steele, es otro de los errores que más se cometen.

En realidad, no todo el mundo tiene (o quiere) una “Habitación Roja de Dolor”, un ano blanqueado o sencillamente, se depila sus partes con regularidad. Deja de sentirte culpable a causa de falsos mitos sexuales y siéntete orgulloso de poder hacerlo con tu pareja en la vida real.

 

Forzar la situación

Piensas que las señales biológicas van en tu contra, y aunque tu chica esté totalmente seca,  crees que recorriendo su cuerpo con tus juguetones (y también secos) dedos vas a solucionar la situación, pero realmente, tu chica lo que estará pensando será el cómo decirte que te retires y la dejes tranquila. Cuando estés recibiendo “señales” de que no están de humor, olvídalo.

Y bajo ninguna circunstancia trates de hacer sentir culpable a tu pareja o chantajearla emocionalmente para conseguir lo que quieres. Eso no es para nada sexy ni excitante, creeme.

 

Falta de comunicación

Los 10 principales errores sexuales que la gente sigue cometiendo son los que hacen que pienses que tu vida sexual es genial, que tienes sexo todo el tiempo, pero espera, en realidad… ¿cuándo fue la última vez que hablaste de tu “vida sexual” fuera del dormitorio?

Una charla honesta y relajada acerca de tus fantasías y deseos, un momento en el que hagas saber a tu pareja lo que realmente deseas nunca está de más. Además, esta es la manera correcta, y será el momento en el que os déis cuenta verdaderamente de las cosas, resaltando cualquier área en la cual ambos consideréis que necesitáis mejorar y consensuándolo.

 

Elegir un mal momento

¿Qué significa eso de que un mal momento es uno de esos errores sexuales de los que estamos hablando? Un mal momento para tener relaciones sexuales puede significar dos cosas: falta de espontaneidad, o por el contrario, no planear con suficiente tiempo lo que conlleva tener las relaciones sexuales en sí.

Si siempre tienes relaciones sexuales el mismo día de la semana, a la misma hora, o sientes que simplemente no tienes suficiente tiempo para apasionarte con tu pareja, definitivamente es el momento de resolverlo. Rompe la monotonía.

 

No estar preparado

Antes que nada, todos hemos pasado por eso.

Estás nervioso, y los dos estáis preparados y listos para comenzar a “daros amor” el uno al otro, pero ¿dónde están los condones?

Te dispones a utilizar tu juguete favorito de “orgasmo garantizado”, pero las pilas están agotadas.

Te ruegan que las ates las muñecas y les hagas lo que quieras, pero no recuerdas dónde pusiste las esposas que compraste hace meses exclusivamente para ese momento.

¿Ya sabes a qué me refiero?

Estar preparado es la clave para tener sexo sin hipo, ya sea tener suficiente lubricante o suficientes baterías, asegurarse de que el cajón de condones esté lleno, o reorganizar de vez en cuando tu colección de juguetes sexuales.

 

Tener cero imaginación

Cuando te sientes cómodo o cómoda con tu pareja, es fácil dejarse llevar y que el sexo se convierta en un hábito, que sigas con tu método y rutina de siempre y nada más. Desafortunadamente, cualquier consuelo es poco cuando te das cuenta de que tu vida sexual se ha vuelto rancia y aburrida, y esto termina con uno (o ambos) sufriendo una pérdida de interés.

Condiméntalo de alguna manera, algún juego de rol pervertido, usando lencería sexy nueva o simplemente cambiando el lugar habitual por habitación diferente.

 

Pensar que:  eyaculación = Fin del sexo

Eyacula, se da la vuelta, se duerme. Hecho. ¿Te suena familiar?

La eyaculación no debería indicar necesariamente el fin del sexo. Las mujeres (en particular, pero sin limitarse a ellas) suelen necesitar una sesión sexual más estimulante que el simple hecho de recibir un simple meneito.

Asegúrate de proporcionar una sesión sexual completa que satisfaga sus necesidades. Por ejemplo, podrías probar a practicar una sesión de masaje erótico como juego previo o algo así. O, volviendo al punto anterior, proponeos la idea de probar algún juego de rol antes de ir al grano. Y por supuesto, trata de no arruinar tu propio trabajo previo al perder el interés después de llegar al orgasmo, lo primero después de eso es asegurarse de que las necesidades de la otra persona también se terminan satisfaciendo.

 

Faltan palabras sucias

En el calor del momento, es fácil dejar que la estimulación física supere la capacidad de concentración y comunicación. La habitación en la que os encontréis puede terminar en silencio, aparte de los suspiros carnales y los gritos relacionados con el propio sexo.

Sin embargo, invertir en algunas frases “sucias” puede ayudar a caldear el ambiente un poco más. Además, hablar sucio le revelará a tu pareja lo que realmente estás pensando de ella, haciendo a su vez la función de como si se tratara de un cumplido. Así que sí,  hablar sucio puede llevar a un sexo increíblemente espectacular.

 

Fingir los orgasmos

A pesar del amplio enfoque y disponibilidad de la educación sexual, un cambio hacia una mayor liberación sexual y positividad, la gente todavía siente la necesidad de fingir orgasmos.

Fingir un orgasmo no sólo es ser deshonesto con tu pareja y una falta de respeto hacia ti mismo, sino que también termina con cualquier intento de mejora en la vida sexual, que de otra manera sí podría ocurrir. En lugar de fingir, habla y asegúrate de realizar los esfuerzos necesarios para lograr la satisfacción mutua durante el sexo. Y recuerda, el buen sexo no necesariamente incluye orgasmos, es una mejor opción no llegar y estar medio satisfecho que fingirlo.

 

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